Lo único que necesitas para poder cultivar en tu jardín o en tu comunidad es tener claros algunos conceptos básicos y poco a poco ir disfrutando de la experiencia.

Un huerto urbano consiste en dedicar un espacio exclusivo a sembrar y cosechar alimentos, el objetivo es claro: disfrutar de las bondades de la naturaleza pudiendo sacar lo mejor de ella sin necesidad de desplazarse a una zona rural.

Si en tu mente la idea de un mundo más sostenible luce atractiva y quieres ser un ciudadano más comprometido con el medio ambiente y más responsable con tu consumo, pues bien, entonces sigue leyendo este post.

Huerto urbano: ¿Por qué hacerlo?

5 razones para cultivar tus propios alimentos cerca de casa

Evidentemente, hay más de 5 motivos, pero vamos a poner los principales:

  1. De la tierra al plato: ¿quieres darle un toque diferente a tus recetas? Esta es tu oportunidad, es una buena forma de tener alimentos siempre frescos disponibles en tu casa para marcar la diferencia en tus recetas.
  2. El hecho de comer algo que tú has plantado y mimado te hará saborear estos alimentos de tu huerta a otro nivel nunca experimentado.
  3. Transformarás tu entorno en un lugar más verde. Casi todos vivimos en zonas muy grises, llenas de ladrillos y hormigón. Es difícil cambiar esto, pero siempre puedes aportar tu granito de arena y este es el caso. ¿Tienes hijos? Entonces ellos podrán ayudarte y descubrir junto a ti el ciclo de la naturaleza al mismo tiempo que les inculcaremos valores éticos para construir una cultura más orientada a un futuro ecológico y sostenible.
  4. Mejorarás tus hábitos alimenticios y te ayudará a hacer más ejercicio. Tu cuerpo tendrá que dedicar su energía a cultivar unos alimentos naturales, lo que te ayudará en el camino hacia mantener tu forma física. Pero no sólo eso, sino que acabarás consumiendo más alimentos naturales y pudiendo ofrecer a tus amistades.
  5. Se trata de una alternativa sana y económica de carácter recreativo. Que con la crisis y el desempleo te ayudará a apoyar la economía familiar y a aprovechar tu tiempo. Sin duda estamos hablando de una buena forma de ahorrar y autoabastecer nuestro hogar con el autoconsumo.

Integra el “verde” en la ciudad

Una vez decidido lo primero que deberás hacer es tener en cuenta la luz del sol. Es muy importante que el huerto tenga luz directa del sol durante al menos 6 horas diarias. En función de la luz directa que tenga podremos elegir las plantas, hortalizas o verduras que deseamos plantar; y en qué época del año las podremos plantar. A continuación, tomando como referencia la luz tendremos la ubicación: patio, jardín, ventana o terraza; tendremos que ser muy organizados y aprovechar al máximo cada espacio, ¡aquí todo cuenta!

El agua como sistema de riego es vital. Dependiendo del tamaño del huerto tendrás que tener un sistema de riego u otro. Si tenemos un jardín y un espacio grande de tierra será necesario poner un sistema de riego por goteo o incluso plantearnos el uso de agua proveniente de lluvia con un sistema de canaletas.

Y para finalizar con los primeros pasos a dar: las semillas. Hay muchas opciones y combinaciones que vas a tener que consultar en un calendario de siembra para ver qué frutas, hortalizas o especies debes plantar. ¡Una vez tengas tu huerta podrás sacar más semillas de tus plantas!