Las manchas de sangre resultan difíciles de eliminar si no se actúa rápidamente. La sangre contiene hierro, sustancia que se oxida con el contacto con el aire y provoca que su color cambie rápidamente.  A continuación, te daremos unos consejos que te ayudarán a limpiar las manchas de sangre, ya sea fresca o seca. 

Actuar rápido y teniendo en cuenta la superficie, las claves

Antes de coger nada, hay varios puntos a tener en cuenta para eliminar eficazmente manchas de sangre. Lo primero de todo es que si la sangre no es tuya, ponte unos guantes y desinfecta la zona. De lo contrario, si pones en contacto directo tu piel con la sangre podrías exponerte a enfermedades.

Además de las precauciones, también tienes que tener en cuenta que actuar rápido ayudará a que la mancha salga mejor, pero en ningún caso debes usar agua caliente, ya que lo único que conseguirás será fijar la mancha al tejido. Cada superficie necesita de un tratamiento distinto, por lo que vamos a ver cuál es el método para quitar manchas de sangre en función de dónde se hayan producido.

No te precipites a la hora de intentar limpiar una mancha de sangre, lee nuestros consejos con atención

Las prendas son las más propensas a tener manchas de sangre. Para eliminar las manchas de ropa lo primero que has de hacer es poner la mancha bajo un chorro de agua fría, para que se lleve la mayor parte posible. De seguido utiliza un jabón, a ser posible una pastilla de jabón neutro, y frota con fuerza la zona. Si se trata de una prenda vaquera, un cepillo de dientes te facilitará la tarea. Una vez frotada, lava como haces habitualmente la prenda y ¡adiós mancha!

Si en cambio la mancha la tienes sobre un mueble, una alfombra o un colchón, el primer paso será intentar absorber toda la sangre posible poniendo papel de cocina sobre la mancha. Tras ello haz una mezcla con jabón neutro y agua en un recipiente, humedece un trapo en ella y frota con él en la mancha. Si se te resiste, también puedes frotar con un cepillo de dientes de fibra resistente. Una vez hayas frotado, aclara con agua limpia y una esponja y retira el agua con papel de cocina. Después de todo esto, ya sólo tendrás que secar la superficie, pero ojo, si utilizas un secador recuerda usar aire frío.

Consejos para eliminar manchas de sangre seca

Si actuar rápido ya no es una opción, la manera de eliminar manchas de sangre cambia. En el caso de la ropa tendrás que humedecer la mancha, echar jabón sin miedo y frotar. Tras esto, deja la zona en remojo pero solo la zona afectada, para evitar que se pueda expandir. Tras 20 minutos, frota con fuerza la prenda, con un cepillo si la tela es resistente o con una esponja en tejidos más delicados. Puede que tengas que repetir todo el proceso si la mancha se resiste. Para acabar, aclara con abundante agua y lava la prenda como de costumbre.

En el caso de muebles, alfombras o colchones, el método menos abrasivo pasa por hacer una pasta homogénea de agua y sal en un recipiente. Humedece la zona de la mancha, aplica la pasta que has hecho y déjala actuar entre 10 y 15 minutos. La capacidad blanqueadora de la sal te ayudará a deshacer la mancha. Pasado ese tiempo, retira la pasta y frota con fuerza, con un paño o un cepillo en función de la resistencia de la superficie. Ahora ya sólo te queda aclarar la zona con agua limpia y una esponja y quitar este agua con papel de cocina.

En función de la superficie afectada, te bastará con agua y jabón o necesitarás recurrir al bicarbonato de sodio

Si con el anterior método no es suficiente, te puedes pasar a una combinación de bicarbonato de sodio y vinagre blanco, una mezcla habitual en tareas de limpieza por ser un potente quitamanchas. Primero aplica el bicarbonato sobre la mancha y con la ayuda de un atomizador rocía con vinagre el área. Deja que actúe durante unos 20 o 30 minutos y retira los restos de bicarbonado. Tras esto seguirás el mismo proceso que en el método anterior, frotando con fuerza con un paño humedecido en una mezcla de agua con jabón. Finalmente, aclara con agua limpia y una esponja, retira el agua con papel de cocina y deja que la superficie se seque. El bicarbonato de sodio y el vinagre pueden ser sustituidos por agua oxigenada, aunque en este caso tras quitar la mancha puede quedar una mancha amarilla, dependiendo de la coloración del tejido.

Esperamos que nuestros consejos de limpieza te sean de utilidad. Sigue visitando nuestra web si quieres estar al tanto de nuevos trucos de limpieza.